Dime tú, ¿Qué debo hacer? Cuando alguien siente algo así. Tan profundo, irreversible. Es algo extraño, una sensación tan fuera de lo común. Pero me pasa, trato de evitarlo, porque sé que me hace mal, pero ¿Qué debo hacer?
Sigue a tu corazón.
Pues, sí, si tendría que seguirlo, diría que lo que siento por el, es algo enorme, gigante, colosal. Que no se puede describir en ninguna otra palabra sino felicidad. Cuando estoy con el, todo el mundo se vuelve irrelevante, y el misterio se torna codicia, estando con el, no me falta nada; me siento cómoda, feliz, protegida. Pero ¿Qué debo hacer? Si sé que el ni en mil sueños sentiría lo que yo, si él solo se fija en mí como una chica más, si él no tiene idea que exista. Pues, ese es el dilema.
Sigue tu mente.
Esa es la salida más fácil. Evitar, ignorar, lastimar. Evitar el pensamiento de felicidad y confianza, evitar todo aquello que me hace sentir en las nubes. Ignorar cada imagen y recuerdo que se relaciones con él. Lastimar; lastimarme a mí por querer ignorar lo que mi corazón llora, lastimarme a mí por querer evitar la felicidad.
Y entonces… ¿Qué debo hacer? Pues el tiempo lo dirá. Pero solo diré una cosa. Piensa con la mente, actúa con el corazón.
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